Manel Raga
Alguien habla con Manel. Es su abuelo: tendrían que haber llegado antes para recoger las algarrobas caídas. En su casa, todos los relojes se han parado. Ahora, el lugar está vacío, una araña pasea y la luz entra sin entusiasmo. Este es un film sobre la ausencia. No solo del abuelo, también de una forma de vivir. Pero sobre todo es un último adiós de un cineasta que sabe encontrar poética en la textura de un tronco, en el repliegue de una sábana.